¿Quien es Ben Sims?
Ben Sims: el DJ que lleva 30 años defendiendo el groove del techno
Hay DJs que se suben a la cabina con dos platos y un pendrive. Ben Sims se sube con tres, cuatro o cinco reproductores encendidos a la vez, las manos moviéndose entre faders y EQs como si estuviera tocando un instrumento, no pinchando discos. Ese gesto —denso, físico, casi obsesivo— resume treinta años de carrera de uno de los DJs más respetados del techno británico, y de la escena internacional en general.
De las pirata radios de Essex al techno
Sims no empezó en el techno. Se curtió en los años 90 pinchando hip hop, house y rave en radios pirata y fiestas de Essex y el este de Londres, en una época en la que la escena de baile británica se estaba inventando a sí misma casi en tiempo real. Esa mezcla de referencias —hip hop, reggae, soul, house, rave— es la que explica por qué su sonido nunca ha sido techno «de manual»: hay funk y groove debajo de cada capa de percusión.
El giro hacia el techno llegó a finales de esa década, de la mano de un proyecto que terminaría dándole nombre a media escena: el Hardgroove Project, publicado en su propio sello, Theory. De ahí sale el término «hardgroove», una etiqueta que hoy se usa en carteles de festivales de medio mundo y que él ayudó a definir desde dentro, no como moda pasajera sino como una forma concreta de entender el techno: pesado, pero con swing.
Sellos, noches y una radio dedicada a la música nueva
Sims no se ha limitado a producir y pinchar. Ha construido una infraestructura completa alrededor de su visión del techno. Fundó y dirige los sellos Theory Recordings (ya cerrado como proyecto activo, pero histórico) y Hardgroove, además de Symbolism, donde publica material más personal y experimental. Cada uno de esos sellos ha servido de plataforma para productores nuevos, no solo para su propio catálogo.
Junto a Kirk Degiorgio —otro nombre clave del techno y el electro británico— fundó Machine, una noche pensada con una premisa simple y poco habitual: solo música nueva, nada de clásicos para llenar pista. Esa misma obsesión por lo que viene, y no solo por lo que ya funcionó, es la que sostiene su programa mensual Run It Red en NTS Live, un espacio dedicado exclusivamente a descubrir productores.
Treinta años, medio centenar de producciones y los nombres que importan
En el estudio, Sims acumula más de 50 producciones originales y un número aún mayor de remixes y edits repartidos entre sellos como Tresor, CLR, Drumcode, Cosmic, Token o Mote Evolver. Entre sus temas más reconocibles están «Retrovert» (Theory, 1998), «The Loops» (Hardgroove, 1999), los remixes de «Alarms» (AXIS, 2003), «Work It» a medias con Chris Liebing (CLR, 2005), «Smoke & Mirrors» (Drumcode, 2011) y «Slow Motion» (Theory, 2012).
Lo que distingue su carrera de la de otros productores europeos de su generación es a quién ha remezclado: Jeff Mills, Robert Hood y Kevin Saunderson, tres de los nombres fundacionales del techno de Detroit, han recurrido a él para reinterpretar su música. Para un DJ y productor británico, ese nivel de reconocimiento por parte de los propios originadores del género no es habitual, y dice mucho de cómo le ven sus colegas: como alguien que entiende el techno desde la raíz, no desde la superficie.
Más recientemente, Sims ha abierto una vía paralela hacia el disco y el house bajo el alias Ron Bacardi, con referencias en sellos como Bass Culture, Karlovak, Way Back Wednesday y Hardgroove. Es la prueba de que, después de tres décadas, sigue teniendo curiosidad por sonidos que no son los que le hicieron conocido.
El DJ que nunca deja de buscar un back to back
Sims tiene fama de ser un DJ técnico —de los que de verdad mezclan, no de los que van pulsando «sync»— pero también de buscarse retos constantemente. Ha hecho b2bs con DVS1, James Ruskin, ROD o Truncate, y mantiene su propia noche de formato reducido, Kabuki, pensada específicamente para sets a dos. Es una manera de seguir aprendiendo en la cabina después de treinta años, en vez de repetir la misma fórmula que ya sabe que funciona.
Esa inquietud es la razón por la que sigue girando sin parar en 2026, con fechas confirmadas en festivales y clubs de toda Europa, España incluida. Y también por la que, cuando el boom actual del techno se enfríe y muchos de sus «conversos» se muevan a otra cosa, es fácil apostar que Ben Sims seguirá exactamente donde lleva treinta años: en la cabina, con demasiados reproductores encendidos a la vez, defendiendo el groove.
