Madrid en los 90: así nació la escena techno española
En los 90, cuando se hablaba de música electrónica en España, casi todo el mundo pensaba en Valencia y la Ruta del Bakalao. Pero a 350 kilómetros, en Madrid, se estaba formando otra cosa: una escena techno más oscura, más purista y muy influida por Detroit y Berlín. De ella sale buena parte de la identidad del techno español actual.
Del bakalao al techno
A principios de la década, el sonido que dominaba muchas discotecas españolas era el heredero de la Ruta: rápido, eufórico, a menudo comercial. En Madrid, un grupo de DJs y aficionados empezó a buscar otra cosa. Querían el techno que llegaba en vinilos de importación desde Detroit, Berlín, Fráncfort o Londres: más hipnótico, más serio, menos pensado para la radio.
Esa búsqueda se hacía en tiendas de discos especializadas, en clubs pequeños y en fiestas que se movían de un local a otro. Era una escena minoritaria, pero muy intensa.
Oscar Mulero y la escuela madrileña
Si hay un nombre que resume aquella época es Oscar Mulero. Empezó a pinchar a finales de los 80 y en los 90 se convirtió en el gran referente del techno en Madrid gracias a sus sesiones como residente, largas y exigentes. Su sello Warm Up fue durante años un escaparate del techno más duro y elegante producido en España.
Mulero ayudó a definir lo que muchos llaman el sonido madrileño: oscuro, contundente, sin concesiones a la euforia fácil y con una enorme influencia de Detroit. Te lo contamos con detalle en Oscar Mulero y el techno español.
Una escena que miraba fuera
Lo que caracterizaba a la escena madrileña era su mirada internacional. Los clubs empezaron a traer a artistas de Detroit y de Europa que en aquella época apenas se conocían en España. Esas visitas tuvieron un efecto multiplicador: el público madrileño se acostumbró a escuchar lo mejor del género y los DJs locales aprendieron de primera mano.
Al mismo tiempo, en otras ciudades españolas surgían proyectos que darían que hablar, como el dúo asturiano Exium, que acabaría siendo uno de los nombres españoles más respetados en el techno internacional.
Las claves de aquel sonido
- Oscuridad: frente a la euforia del bakalao, el techno madrileño apostaba por la tensión.
- Contundencia: bombos pesados y ritmos rápidos, una herencia que se nota en el gusto actual por el hard techno.
- Sesiones largas: la noche madrileña, con su cultura del after, permitía sesiones de muchas horas.
- Vinilo: la escena se construyó en torno a tiendas de discos y a DJs que pinchaban con vinilo.
Lo que queda hoy
Aquella generación sentó las bases de lo que vino después. En los años 2000 y 2010 apareció una nueva hornada de productores españoles con proyección internacional y Madrid se consolidó como una de las ciudades con más salas y promotoras de techno de Europa.
Muchas de las cosas que hoy damos por normales en la noche madrileña, como las sesiones largas, la exigencia del público o la presencia constante de artistas internacionales, vienen de aquellos años. Si quieres conocer la escena actual, tienes los clubs de techno en Madrid y la agenda de techno en Madrid.
Para ver cómo encaja Madrid en el relato completo, desde Detroit hasta hoy, lee nuestra historia del techno, y si estás empezando, la guía de techno.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo llegó el techno a España?
A finales de los 80 y principios de los 90, a través de vinilos de importación, la escena de clubs y las raves. Valencia y Madrid fueron dos de los primeros focos.
¿Quién es el DJ más importante del techno español?
Oscar Mulero está considerado el gran referente histórico del techno en España.
¿Qué diferencia había entre el techno de Madrid y el bakalao?
El bakalao era más eufórico y mezclaba muchos estilos; el techno madrileño de los 90 era más oscuro, purista y cercano al sonido de Detroit y Berlín.