La TB-303 y el acid techno: historia de un fracaso que cambió la música
Pocas historias de la música son tan buenas como la de la Roland TB-303. Una pequeña caja plateada diseñada para sustituir al bajista, que nadie quiso comprar, acabó creando uno de los sonidos más reconocibles de la música electrónica: el acid. Si alguna vez has oído un bajo que chilla, burbujea y se retuerce sobre un ritmo de techno, estabas escuchando una 303 o algo que la imita.
Una máquina para guitarristas solitarios
Roland lanzó la TB-303 Bass Line a principios de los 80. La idea era sencilla: un guitarrista que ensayara solo podía programar una línea de bajo y tocar encima. La máquina tenía un sintetizador monofónico, un secuenciador y dos controles que resultarían clave: el filtro (cutoff) y la resonancia.
El problema era que no sonaba a bajo. Sonaba a algo raro, sintético, que no convencía a los músicos a los que iba dirigida. Además, programarla era complicadísimo. Las ventas fueron un desastre y Roland dejó de fabricarla a mediados de la década.
La segunda vida en Chicago
Las 303 sin vender acabaron en tiendas de segunda mano a precios muy bajos. Y allí las encontraron los jóvenes productores de la escena house de Chicago, que buscaban máquinas baratas.
Descubrieron que, si girabas el filtro y la resonancia mientras sonaba la secuencia, la máquina producía unos sonidos imposibles: chirridos, burbujas, quejidos. El grupo Phuture, con DJ Pierre al frente, grabó en 1987 Acid Tracks, un tema de más de diez minutos construido sobre esos sonidos. Había nacido el acid house.
Del acid house al acid techno
El sonido cruzó el Atlántico y explotó en el Reino Unido en 1988, el llamado Second Summer of Love, con raves multitudinarias y la cara sonriente como símbolo. A partir de ahí, la 303 se coló en todos los géneros electrónicos.
En los 90, una escena británica muy ligada a las fiestas libres y las okupas llevó la 303 a un terreno más duro y rápido: el acid techno. Bombos contundentes, tempos altos y líneas de 303 distorsionadas que sonaban a rave pura.
Por qué la 303 suena así
- El filtro: al moverlo, el sonido pasa de apagado a brillante.
- La resonancia: amplifica la frecuencia del filtro y crea ese chillido característico.
- El slide y el accent: dos funciones del secuenciador que hacen que las notas se deslicen y se acentúen, dándole ese movimiento líquido.
La gracia está en manipularla en directo: la misma secuencia puede sonar suave o salvaje según cómo se muevan los controles.
La 303 hoy
Las 303 originales son hoy piezas de coleccionista que se venden a precios muy superiores a los de su lanzamiento. Pero su sonido está en todas partes: el propio fabricante y otras marcas han lanzado réplicas y versiones modernas, y existen decenas de emuladores en software. El acid ha vuelto con fuerza a las pistas, también en España, donde las sesiones de acid techno tienen un público fiel: en Madrid hay incluso una agenda dedicada al acid techno.
Si quieres situar el acid entre el resto de estilos, consulta nuestra guía de tipos de techno, y si estás empezando, la guía de techno es el mejor punto de partida.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la Roland TB-303?
Un sintetizador de bajo con secuenciador lanzado por Roland a principios de los 80. Fracasó comercialmente, pero su sonido dio origen al acid house y al acid techno.
¿Cuál fue el primer tema acid?
Acid Tracks, de Phuture, publicado en 1987, se considera el tema fundacional del acid house.
¿Qué es el acid techno?
Un estilo de techno rápido y duro construido en torno a líneas de TB-303, que se desarrolló sobre todo en el Reino Unido en los 90.
Foto de portada: Steve Sims, Wikimedia Commons (CC0)