La Ruta del Bakalao: lo que el techno español le debe
Mucho antes de que Berlín fuera la capital del techno, España tuvo su propio fenómeno de cultura de club: la Ruta del Bakalao. Durante los 80 y la primera mitad de los 90, miles de jóvenes recorrían cada fin de semana los clubs de la costa de Valencia, de viernes a lunes, sin apenas dormir. Fue una revolución musical, una mancha en los telediarios y, sobre todo, una de las raíces del techno español.
Una carretera hacia el mar
La Ruta se articuló en torno a la carretera que va de Valencia hacia el sur, por El Saler, entre la Albufera y el mar, hasta las playas de Sueca. A lo largo de ese trayecto había varios clubs, y la gracia estaba en ir de uno a otro según sus horarios: cuando uno cerraba, otro abría.
Algunos nombres se convirtieron en leyenda: Barraca, Chocolate, Spook Factory, ACTV, Puzzle o NOD. Cada uno tenía su estilo y su público, pero todos compartían una idea: la fiesta no tenía por qué terminar.
Un sonido propio
Lo más interesante de la Ruta, visto desde hoy, es la música. Los DJs valencianos pinchaban una mezcla que en ningún otro sitio sonaba igual: new beat belga, EBM, synth pop y post-punk, techno y electrónica europea. Con el tiempo, el sonido se fue haciendo más rápido y contundente.
A todo eso se le acabó llamando bakalao. Sobre el origen de la palabra hay varias versiones; la más repetida dice que venía de la jerga de los disqueros, que llamaban «bacalao» a los discos buenos que traían de fuera. Sea como sea, la etiqueta acabó describiendo un estilo con identidad propia, que hoy tiene incluso su espacio entre los estilos de techno.
De la vanguardia al estigma
Los primeros años de la Ruta fueron de vanguardia: clubs con una selección musical exigente, estética cuidada y un público curioso que venía de toda España. Pero a principios de los 90 el fenómeno creció demasiado. Llegaron multitudes, la música se volvió más comercial y los medios pusieron el foco en lo peor: drogas, accidentes de tráfico en las carreteras y fiestas interminables.
Las autoridades endurecieron los horarios y los controles, y a mediados de los 90 la Ruta había perdido buena parte de su fuerza. Durante años, «bakalao» se convirtió casi en un insulto.
Lo que el techno español le debe
Hoy la Ruta se está revisando con otros ojos, y se reconoce su importancia:
- Fue una cultura de club pionera en Europa, con sesiones largas y circuitos de clubs años antes de que se pusieran de moda en otros países.
- Creó DJs y público exigentes, acostumbrados a la música electrónica más avanzada de su tiempo.
- Dejó una tradición de sonido duro que conecta con el gusto español por el techno contundente y, más tarde, por el hard techno.
- Convirtió Valencia en una ciudad de club, algo que se mantiene: hoy sigue teniendo una escena muy activa.
De hecho, algunos nombres de entonces siguen vivos. Barraca continúa siendo un lugar de referencia en la costa valenciana y el nombre de Spook sigue vivo en el actual Spook Club Valencia.
La Ruta hoy
Si quieres vivir la noche valenciana actual, tienes los clubs de techno en Valencia y la agenda de techno en Valencia con las próximas fechas.
Y para ver cómo encaja la Ruta en el relato global, de Detroit a Berlín y a las pistas españolas, lee nuestra historia del techno.
Preguntas frecuentes
¿Qué fue la Ruta del Bakalao?
Un fenómeno de ocio nocturno en Valencia durante los 80 y principios de los 90, en el que miles de jóvenes recorrían varios clubs de la costa durante todo el fin de semana.
¿Qué música sonaba en la Ruta del Bakalao?
Una mezcla de new beat, EBM, synth pop, techno y electrónica europea que acabó dando lugar al estilo conocido como bakalao.
¿Qué discotecas formaban la Ruta del Bakalao?
Entre las más famosas estaban Barraca, Chocolate, Spook Factory, ACTV, Puzzle y NOD.
¿El bakalao es techno?
Tiene mucho de techno, pero también de new beat, EBM y pop electrónico. Es un estilo propio que forma parte de la historia del techno en España.